martes, 22 de febrero de 2011

Determinante único para varios sustantivos

 Cuando se coordinan dos o más nombres concretos cuyos referentes son entidades distintas, lo normal y recomendable es que cada uno de ellos vaya precedido de su propio determinante: Este permiso podrá ser disfrutado indistintamente por la madre o el padre; Se hizo uso ilegal de mi capital y mis acciones bursátiles; y no Dejé mi cartera y llaves en la silla de la entrada. Pero existe la posibilidad de que dos o más sustantivos coordinados lleven un solo determinante, el cual debe concordar en género y número con el sustantivo más cercano; esta posibilidad se da cuando los sustantivos coordinados se refieren a la misma cosa o persona: Según la esposa y representante de Mingote, Isabel Vigiola; cuando llevan un adjetivo antepuesto que califica a todos ellos: Construyó también un horno criollo para cocer su propio pan y pizza a la piedra, y cuando los sustantivos se conciben como una unidad y se refieren a partes de un mismo conjunto o a aspectos parciales de un todo: En mérito a vuestro empeño y dedicación; Esta medida [...] debería ir acompañada de mejoras en la seguridad y control de los barcos.

Sobre concordancia...

Recomendamos la lectura atenta del capítulo dedicado a la concordancia en el Diccionario Panhispánico de Dudas (2005): http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=concordancia

Extraemos de dicho capítulo las siguientes observaciones que nos han aclarado dudas concretas en el pasado:

• Adjetivo pospuesto a varios sustantivos. Cuando un adjetivo califica a dos o más sustantivos coordinados y va pospuesto a ellos, lo más recomendable es que el adjetivo vaya en plural y en masculino, si los sustantivos son de distinto género: «Tiene el pelo y la barba enmarañados» (Matos Noche [Cuba 2002]); «Apareció [...] vestida con traje y mantilla blancos» (Hernández Secreter [Esp. 1995]). Si concordase solo con el último de los sustantivos, se generarían casos de ambigüedad, pues podría interpretarse que el adjetivo únicamente se refiere al más cercano: vestida con traje y mantilla blanca (¿el traje y la mantilla son blancos, o solo es blanca la mantilla?). No obstante, cuando los sustantivos coordinados se conciben como una unidad, de la que cada uno de ellos designa un aspecto parcial, el adjetivo puede concordar en género y número con el más próximo: «La gente de origen y habla francesa predomina en la provincia de Quebec» (Tiempo [Col.] 1.7.98).


• Adjetivo antepuesto a varios sustantivos. Cuando un adjetivo califica a varios sustantivos coordinados y va antepuesto a ellos, lo normal es que concuerde solo con el más próximo, tanto en género como en número: «Distribuía [...] esteroides anabolizantes [...] a deportistas sin la preceptiva autorización y control médicos» (Vanguardia [Esp.] 1.6.94); «La indispensable vigilancia y control nocturnos brillan por su ausencia» (NProvincia [Arg.] 5.3.97). No es correcto, en la mayoría de los casos, poner en plural el adjetivo antepuesto si se coordinan sustantivos en singular: «Gudú será [...] el gran destructor de sus propios reino y dinastía» (Abc [Esp.] 29.11.96); debió decirse su propio reino y dinastía. Solo en algunos casos, si los sustantivos coordinados son nombres propios de persona o cosa, o nombres apelativos de persona, el adjetivo antepuesto va en plural: «Allí estaba [...] Ernestina con su marido, Luis de la Rosa, más los dos hijos de estos, los simpáticos Paco y Toni» (Vanguardia [Esp.] 30.6.95); «Lepprince me hizo pasar [...] a saludar a sus futuras esposa y suegra» (Mendoza Verdad [Esp. 1975]).

• Construcciones partitivas. Las construcciones partitivas están formadas por un primer elemento, que ha de ser un cuantificador, y un segundo elemento, introducido por la preposición de, que es, bien un sustantivo precedido de determinante, bien un pronombre; el primer elemento designa la parte, mientras que el segundo designa el todo: una de las participantes, la mitad del público, muchos de nosotros, etc. Si ambos elementos tienen flexión de género, debe haber concordancia forzosa entre ellos: «Rusa educada en Estados Unidos, Meir [...] fue una de las firmantes de la declaración de independencia de Israel» (GmnzBarlett Deuda [Esp. 2002]); «Lidia Ariza [...] dijo que se considera una de las mejores actrices de este país» (Dedom [R. Dom.] 14.1.97); por tanto, cuando se utilizan cuantificadores con flexión de género (uno -na, muchos -chas, varios -rias, etc.), no es correcto usar el femenino en la designación de la parte y el masculino en la designación del todo, aunque con ello se pretenda señalar que la parte aludida pertenece a un colectivo mixto: «Se escucharon las proposiciones de Míriam Orellana, [...] una de los académicos invitados» «Usted es una de los alumnos más brillantes de que goza la Facultad»; debió decirse, respectivamente, una de las académicas invitadas, una de las alumnas más brillantes.

• alteza, majestad, señoría, excelencia, etc. Con estos tratamientos de respeto, los determinantes y adjetivos adyacentes van en femenino, de acuerdo con el género gramatical de estos sustantivos e independientemente del sexo del referente: «Nos dirigimos efusivamente a vuestra excelencia para manifestarle nuestra gratitud» (Alape Paz [Col. 1985]); «Su Graciosa Majestad británica Jorge VI le pedía a sir Winston Churchill que formara un nuevo gabinete» (Val Hendaya [Esp. 1981]). Sin embargo, el adjetivo en función de atributo o de predicativo, al igual que otros elementos no adyacentes, como los pronombres, aparece en el género que corresponde al sexo del referente: «Sus señorías estaban enfrascados en el Parlamento en una ardua discusión» (Cacho Asalto [Esp. 1988]).

• Sujeto de un solo sustantivo al que van referidos varios adjetivos ordinales. Aunque el sustantivo esté en singular (→ 3.6), el verbo irá en plural: La primera y segunda reposición conservarán su representación actual.

• Sujeto de cuantificador + de + sustantivo en plural. Los sustantivos cuantificadores son aquellos que, siendo singulares, designan una pluralidad de seres de cualquier clase; la clase se especifica mediante un complemento con de cuyo núcleo es, normalmente, un sustantivo en plural: la mitad de los animales, la mayoría de los profesores, una minoría de los presentes, el resto de los libros, el diez por ciento de los votantes, un grupo de alumnos, un montón de cosas, infinidad de amigos, multitud de problemas, etc. La mayor parte de estos cuantificadores admiten la concordancia con el verbo tanto en singular como en plural, dependiendo de si se juzga como núcleo del sujeto el cuantificador singular o el sustantivo en plural que especifica su referencia, siendo mayoritaria, en general, la concordancia en plural: «Hacia 1940 la mayoría de estos poetas había escrito lo mejor de su obra» (Paz Sombras [Méx. 1983]); «La mayoría de los visitantes habían salido» (Marías Corazón [Esp. 1992]); «Una veintena de personas ocupaba la sala» (Chavarría Rojo [Ur. 2002]); «Una veintena de curiosos observaban de lejos a un piquete» (PzReverte Maestro [Esp. 1988]); sin embargo, cuando el verbo lleva un atributo o un complemento predicativo, solo es normal la concordancia en plural: «La mayoría de estos asesinos son muy inteligentes» (Mendoza Satanás [Col. 2002]); «La inmensa mayoría de las casas permanecían vacías» (Savater Caronte [Esp. 1981]). Los sustantivos cuantificadores que se usan sin determinante (infinidad, cantidad, multitud) establecen la concordancia obligatoriamente en plural, pues, en realidad, forman con la preposición de una locución que determina al sustantivo plural, que es el verdadero núcleo del sujeto: «Infinidad de católicos desatendieron semejante orden pontificia» (Vidal Ocultismo [Esp. 1995]); «Cantidad de organizaciones se dedican a [...] ayudar a personas que han sido víctimas de abuso sexual».
• uno de los que + verbo. La presencia de dos elementos en esta construcción, uno singular (uno) y otro plural (los que), hace que se vacile entre poner el verbo en singular o en plural: «Uno de los que logró llegar a la orilla [...] hubo de lanzarse de nuevo al agua» (País [Esp.] 11.10.80); «Uno de los que votaron en contra fue el ex ministro sin cartera» (País [Esp.] 2.2.84). La concordancia gramaticalmente más correcta es la que lleva el verbo en plural, pues el sujeto es, en estos casos, el relativo plural los/las que; pero se admite también la concordancia en singular. Si esta construcción forma parte del atributo de una oración copulativa y el sujeto del verbo ser es un pronombre de primera o de segunda persona del singular (yo, tú/vos), el verbo de la oración de relativo debe ir en tercera persona, preferentemente del plural, aunque también se admita el singular: «Yo era uno de los que pugnaban para que la Basílica se constituyera en diócesis autónoma» (Proceso [Méx.] 3.11.96); «Yo fui uno de los que besó su mano» (Serrano Dios [Col. 2000]); no es correcto poner el verbo en primera o segunda persona del singular: «Vos eras uno de los que estabas con la gente que huyó» (Semana [Col.] 1-8.10.96).

• 4.12. yo soy de los que, tú eres o vos sos de los que + verbo. Se trata de una construcción partitiva en la que se ha elidido el indefinido uno (soy [uno] de los que, eres/sos [uno] de los que), por lo que la concordancia se atiene a los mismos criterios expresados en el párrafo anterior (→ 4.11); así, el verbo de la oración de relativo deberá ir, preferentemente, en tercera persona del plural, en concordancia estricta con su sujeto gramatical, que es el relativo plural los/las que: «Soy de los que piensan que solo la vida intensamente vivida merece la pena» (Rojo Matar [Esp. 2002]); menos recomendable, aunque admisible, es poner el verbo en tercera persona del singular, concordando con el indefinido elidido uno: «Yo soy de los que cree que a la historia no la para nadie» (Herrera Casa [Ven. 1985]); pero debe evitarse la concordancia en primera o segunda persona del singular: «Soy de los que pienso que este es un proceso que se tiene que hacer bien» (Vanguardia [Esp.] 18.8.94).

• 4.13. yo soy el que (o quien), tú eres o vos sos el que (o quien) + verbo. Se trata de oraciones copulativas enfáticas cuyo atributo es una oración de relativo sin antecedente expreso. Si el sujeto del verbo ser es un pronombre de primera o de segunda persona del singular (yo, tú/vos), el verbo de la oración de relativo puede ir, bien en tercera persona del singular, en concordancia estricta con su sujeto gramatical (el/la que o quien), opción mayoritaria en el habla culta: «Yo soy el que manda acá» (Soriano León [Arg. 1986]); bien en primera o segunda persona del singular, concordando con el sujeto del verbo ser, opción habitual en el habla coloquial y que expresa mayor implicación afectiva por parte del hablante: «Por primera vez en mi vida yo soy la que tengo el control» (Santiago Sueño [P. Rico 1996]). Si se invierte el orden y la oración de relativo antecede al verbo ser, es menos frecuente que el verbo aparezca en primera o segunda persona; así, es más normal decir El que manda soy yo que El que mando soy yo. Cuando el sujeto de ser es un pronombre de primera o segunda persona del plural (nosotros, vosotros), el verbo de la oración de relativo no va nunca en tercera persona, sino que la concordancia se establece siempre con el pronombre personal: «Nosotros somos los que mandamos» (Chase Pavo [C. Rica 1996]).

lunes, 21 de febrero de 2011

Sin cesar....

Tanto El libro de estilo de El país como el Panhispánico rechazan la costumbre tan frecuente de emplear el verbo cesar como transitivo: *El Presidente fue cesado; *Cesaron al Ministro de Economía. Para esos casos se recomienda el uso del verbo destituir y limitar el empleo de cesar a su uso intransitivo: José Luis Cebrián cesa en la dirección de abc.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Nueva Ortografía

http://www.elpais.com/articulo/cultura/principe/minuscula/presenta/Ortografia/elpepucul/20101217elpepucul_7/Tes

bajan los cargos al nivel del pueblo raso...¿bajaremos también al Presidente?

lunes, 29 de noviembre de 2010

MENOS MAL...

http://www.elpais.com/articulo/cultura/be/sigue/siendo/be/elpepucul/20101128elpepucul_2/Tes

lunes, 8 de noviembre de 2010

La nueva Ortografía de la Real Academia Española

El viernes 5 de noviembre, en el períodico El País se publicó una nota que habla sobre la nueva edición de la Ortografía de la Real Academia Española que se publicará el mes entrante.
Las novedades principales son las siguientes:
La i griega será ye
Ch y ll ya no son letras del alfabeto
Desparición de la tilde diacrítica (Solo café solo, sin tilde)
Desaparición de la tilde en la palabra guion
La conjunción o se escribía con tilde cuando aparecía entre cifras, ahora no
Se elimina la q como letra que representa por sí sola el fonema /k/

Entonces, vovliendo al tercer punto... si mi chico me dice: "Voy solo a casa" ¿Qué querrá decir?... ¿Que va sin compañía o que solamente irá para allá?

http://www.elpais.com/articulo/cultura/i/griega/llamara/ye/elpepucul/20101105elpepucul_9/Tes